Ya estrenó la obra Rocky en el emblemático teatro Lola Membrives. La obra protagonizada por Nico Vázquez con producción de RGB Entertainment y Preludio y dirigida por Nico Vázquez y Mariano Demaría, nos presenta una versión conmovedora y poderosa del clásico cinematográfico que va más allá del boxeo, para contar una historia de amor, resiliencia y superación.
Nico Vázquez, reconocido por su versatilidad y pasión por el escenario, ha expresado en múltiples ocasiones su profunda conexión con el personaje de Rocky Balboa, considerándolo «el personaje de su vida».

Su dedicación se evidencia en la intensa preparación física y emocional que llevó a cabo para encarnar al icónico boxeador.
En el centro de la trama se encuentra Rocky Balboa, un boxeador de segunda categoría que contra todo pronóstico es seleccionado para enfrentarse al campeón mundial, Apollo Creed. En su camino hacia la pelea de su vida, Rocky encuentra en Adrian (una mujer tímida y reservada) el amor que lo impulsa a enfrentar sus miedos y levantarse una y otra vez, sin importar cuántas veces caiga.

La obra, basada en la película icónica, celebra el poder del amor y la capacidad de sobreponerse a las adversidades, recordándonos que la verdadera victoria está en no rendirse.
Con una puesta en escena intensa y llena de emociones, esta adaptación promete ser una experiencia teatral inolvidable, capaz de inspirar a todos los que se sintieron derrotados alguna vez.

El equipo creativo de Rocky se trasladó a Filadelfia para capturar imágenes promocionales en lugares icónicos donde se filmó la película original, incluyendo la casa real de y las escaleras del Museo de Arte. Esta elección de locaciones aporta autenticidad a la producción y captura el espíritu genuino del clásico cinematográfico internacional.
La recepción del público en la ciudad fue increíble; tanto turistas como residentes se sorprendieron al ver a en las calles, acercándose para pedir fotos y saludarlos como si fueran los personajes reales. Un momento especial, fue mientras grababa una escena memorable en las escaleras del museo y sintió una enorme felicidad y satisfacción al ver cómo lograban mantener el espíritu de vivo y real en cada detalle.